Chile

menu para inspiracion

Novedades

¿Escondida o protagonista? Hablemos de la kitchenette

Imprescindible pero reducida a su mínima expresión, la cocina americana o kitchenette suele ser protagonista de las más variadas estrategias para invisibilizarla. Detrás de una puerta, disimulada en un mueble, escondida con cortinados: cualquier cosa vale para que no se note. Sin embargo, algunos trucos sencillos permiten integrarla al salón y capitalizar su presencia.

Aunque tradicionalmente se la encontraba solo en los monoambientes, en los estudios y en los departamentos de uso profesional, la cocina americana desembarcó con la moda de los lofts y hace por lo menos dos décadas que cobra protagonismo en las casas de todos los tamaños y estilos porque refleja nuevas maneras de relacionarse y de hábitos y placeres recién estrenados.

Sucede que sus características la han vuelto una alternativa interesante para los amantes de la gastronomía que no quieren perderse las veladas encerrados entre sartenes. También para aquellos que no quieren fronteras entre el living, el comedor y el sector de preparación. Y además para los que apuestan por la practicidad del todo en uno.


Una pared con texturas

Abiertas hacia el living, las kitchenettes pueden reforzar su singularidad apelando a un recurso sencillo: un material diferenciador para la pared o el fondo del mobiliario que la contiene. Así, unos listones de madera patinada, un juego de azulejos de colores diversos o un revestimiento en venecitas son suficientes para señalar su territorio.

Una barra que une y separa

Otro recurso frecuente y versátil es el de incorporar una barra americana que, por un lado, delimite su geografía sin grandes barreras visuales pero, en el mismo movimiento, amplíe sus dimensiones integrándola al salón. En este punto, lo central es no equivocarse con los materiales: la barra debe hablar el mismo idioma estético que el equipamiento y recurrir al granito o al mármol como en la mesada, la misma madera de los muebles, o líneas depuradas si así fueron diseñadas las alacenas.


Dale un toque audaz de color

Ideales para la kitchenettes, las líneas de electrodomésticos en colores intensos permiten destacar este espacio que solía esconderse o disimularse. Una heladera en rojo o verde alcanza para dotar de personalidad no solo a este rincón de la casa sino a toda al área social. Una alternativa es la de apelar al color en el mueble que contiene ese equipo destacado. Y para los más conservadores, un juego de pequeños robots de cocina en tonos intensos pueden generar el mismo efecto.


Un marco imponente

 

A contramano del ocultamiento, una estrategia novedosa es la de subrayar su presencia. Para eso, arquitectos y diseñadores recurren a “marcos” de madera o de concreto en techos, barras y columnas que generan una isla bien visible. El recurso se adapta a todos los estilos: desde los más pop en colores primarios hasta los más clásicos con madera oscura y molduras incluidas.

Y si querés esconderla…

De todos modos, si la opción sigue siendo la de disimular su presencia, siempre es preferible recurrir a muebles y dispositivos especialmente ideados para ese fin. Así, además de capitalizar toda la practicidad que pueden aportar estas cocinas mínimas, el salón no quedará condicionado por cortinas, paneles o muebles artificiales.


Para más información sobre diseño y decoración de baños y cocinas, entrá a nuestro blog  fvinspiracion.fvsa.com